Las declaraciones del Conseller de Justicia de la Generalitat de Catalunya que ayer publicaba la prensa, en las que el Sr. Vallès achacaba gran parte de los males de la Administración de Justicia a cuestiones relacionadas con la Carrera Judicial (sistema de selección, rendimiento, control del trabajo...), son de tal arrojo que sólo pueden provenir del más absoluto desconocimiento de la realidad. Y esta es que la Consejería de Justicia no puede pretender competencias sobre la Carrera Judicial, que ni le corresponden ahora ni le pueden corresponder en un futuro, cuando incumple flagrantemente las que ya tiene atribuidas. Es preciso recordar que en Cataluña la Justicia se administra en edificios en muchas ocasiones semiruinosos, en condiciones de higiene laboral que no superarían la más benévola de las inspecciones y con mobiliario y medios materiales indignos en demasiadas ocasiones. La Consejería de Justicia ha sido incapaz hasta el momento de ordenar y controlar el trabajo de los funcionarios a su cargo, y lleva a cabo una política de personal, sobre todo en cuanto a la contratación de interinos, esperpéntica. Suficiente trabajo tienen entonces el Sr. Vallès y la Consejería de Justicia con desempeñar dignamente las competencias que les corresponden como para opinar de las que no les corresponden al ser de exclusiva competencia del CGPJ. Por último, debe saber el Sr. Vallès que la Administración de Justicia en Cataluña funciona gracias a la profesionalidad y laboriosidad de jueces, secretarios y funcionarios. A pesar de la política de gestión de personal y medios materiales del Departamento de Justicia, muchas veces errada y casi siempre errática.
|