Si para algo sirve en democracia
la opinión de la Asociación Profesional de
la Magistratura, que acaba de ser respaldada en las recientes
elecciones a las Salas de Gobierno por más del 75%
del voto de los miembros de la Carrera Judicial, obteniendo
el unánime y absoluto apoyo de su trayectoria en
defensa de los miembros del Poder Judicial y de las instituciones
constitucionales, se hace preciso hacer saber a la opinión
pública lo siguiente:
Con un claro y rotundo desconocimiento de la libertad de
expresión y de opinión, propias del sistema
democrático que nos hemos dado todos los españoles
a través de nuestra Constitución, se pretende,
por el sector minoritario del Consejo, hacer objeto al Presidente
de dicho órgano de una reprobación impropia
de aquéllos que, por Ley, tienen encomendada la misma
defensa de dichas libertades.
El Presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General
del Poder Judicial, como rector del órgano garante
de la independencia judicial y del propio sistema de libertades
constitucionales tiene, al menos, la misma libertad de expresión
y de opinión que cualquier ciudadano español,
sin que pueda pretenderse maniatar o silenciar dicha libertad
en aras de una pretendida neutralidad que escasea en aquéllos
mismos que intentan limitarla.
La Asociación Profesional de la Magistratura, con
la misma legitimidad democrática que deriva de las
recientes elecciones y del respaldo de una proporción
casi absoluta de la Carrera Judicial ve con preocupación
la reiteración de maniobras dirigidas a atentar o
menoscabar la función y la misma libertad del Presidente
del Consejo General del Poder Judicial al emitir sus opiniones,
libres en un Estado de Derecho.
El COMITÉ EJECUTIVO DE LA ASOCIACIÓN PROFESIONAL
DE LA MAGISTRATURA
MADRID, 28 de octubre de 2004.