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LA
APM PIDE RESPETO PARA TODOS LOS PROFESIONALES QUE ESTAN TRABAJANDO
PARA QUE EL PROXIMO 28 DE ABRIL SE PUEDA APLICAR EN ESPAÑA
LA LEY DE JUICIOS RAPIDOS
MUESTRA
SU SORPRESA POR LAS DESMESURADAS E INJUSTIFICADAS CRÍTICAS
QUIE DESDE DETERMINADOS SECTORES SE ESTÁN HACIENDO EN
CONTRA DE LA LEY “DE JUICIOS RÁPIDOS” Y PUNTUALIZA
QUE LA LUCHA CONTRA LA DELINCUENCIA ES UN TRABAJO DE TODOS
LA
APM INSISTE EN QUE EL PRINCIPIO DE SEGURIDAD JURÍDICA
SE RESPETA EN EL TEXTO Y SOLICITA CONSENSO Y UNIÓN PARA
APLICAR TAMBIÉN EL NO MENOS RESPETADO PRINCIPIO DE LA
SEGURIDAD DE LA CIUDADANÍA
La Asociación Profesional de la Magistratura, mayoritaria
en la carrera judicial y que reúne la representatividad
de 1.090 jueces y Magistrados asociados en la actualidad quiere
expresar públicamente su sorpresa y rechazo más
enérgico ante las desmesuradas críticas que se
están haciendo desde determinados sectores contra la
ley de juicios rápidos que entra en vigor el próximo
día 28 de Abril.
Resulta sorprendente que un texto que ha sido reclamado por
la propia sociedad, a fin de optimizar la lucha contra la delincuencia,
se vea ahora en estado de crítica por algunos sectores
que apelan a una inexistente inconstitucionalidad de la norma
aprobada por el Parlamento Español.
En modo alguno puede entenderse que sea inconstitucional la
denominada “Ley de Juicios rápidos” cuando
se respetan toda y cada una de las garantías de detenidos
o denunciados, habida cuenta que la rapidez y agilidad a la
hora de resolver no pueden entenderse nunca como sinónimo
de pérdida de garantías sino que, muy al contrario,
viene a resolver la lacra de la lentitud de la que se acusaba
a la justicia penal.
Por otro lado, no podemos olvidar que esta ley insiste en un
factor hasta ahora olvidado, -y que fue preterido en la Ley
de 1992-, como es el de la protección de la víctima
del delito, que en esencia, y con esa finalidad preventiva y
protectora de la ciudadanía que persigue la nueva norma,
viene a ser uno de los aspectos fundamentales sobre los que
gira la reforma.
Los ciudadanos que sean víctimas de un delito o falta
a partir del próximo 28 de Abril van a poder comprobar
que la agilidad y rapidez de la justicia penal va a cambiar
la imagen que estos tienen de la justicia sin que, insistimos,
esta rapidez esté en contra de los derechos del imputado,
sino que los respeta, pero también los de las víctimas
del delito, no lo olvidemos.
Además, la mayor prueba de la necesidad de esta reforma
procesal penal, que algunos critican de forma exagerada, es
que la implantación de los juicios rápidos con
la legislación que existía en nuestro país
desde el año 1992 se había aplicado en muy contadas
localidades españolas, pero más bien por el espíritu
voluntarista y comprometido de los profesionales que por otras
razones, habida cuenta que la parquedad en la regulación
legal del año 1992 (Ley 10/1992, de 30 de Abril) conllevaba
que en la práctica fueran muy pocos los partidos judiciales
que estuvieran aplicando el art. 790 Lecr. a derogar ahora con
la presente reforma.
Además, en la Memoria de la Fiscalía General del
Estado última se señalaba que en 1996 se habían
celebrado tan solo 4.857 juicios rápidos, en el año
2000, apenas 3.600 y en el año 2001 4.015, cuando con
la nueva ley de juicios rápidos se van a multiplicar
estas cifras de forma absoluta.
Ello significaba que la implantación de la reforma de
la Lecr, operada por la Ley 10/92 de 30 de Abril estaba siendo
meramente voluntarista por la buena voluntad de los profesionales
que en algunas localidades estaban poniendo el esfuerzo en coordinarse
y aplicar una normativa procesal en la que puede estar una de
las soluciones al problema de la delincuencia, pero estas cifras
demostraban la inoperancia práctica de la ley de 1992.
Por ello, se hacía necesario que se aprobara un nuevo
texto que viniera a reformar un sistema de justicia penal caduco
y que en nada protegía a las víctimas del delito.
Las Leyes 38/2002 y 8/2002 “de Juicios rápidos”,
acusadas de inconstitucional por algunas personas y sectores,
han venido a dar una respuesta al problema de la lentitud en
la justicia penal. Por ello, a esta Asociación no deja
de sorprenderle que tras el esfuerzo que se ha hecho en el Parlamento
y después en el Consejo General del Poder Judicial por
aprobar el Reglamento de Guardias de los juzgados , todavía
puedan efectuarse críticas a un sistema implantado para
luchar por el mantenimiento de la seguridad ciudadana sin merma
de la seguridad jurídica .
Esta Asociación profesional de jueces tiene que reclamar
el máximo respeto para todos aquellos jueces, fiscales,
secretarios judiciales, abogados, procuradores, forenses , funcionarios
de justicia y miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad
del Estado que en la actualidad se están reuniendo todos
los días para que el próximo 28 de Abril estemos
preparados para aplicar un texto en el que todos los profesionales
de la justicia confiamos para reforzar , también, la
imagen de nuestra justicia.
Fácil es hacer la crítica por la crítica,
pero la que carece de fundamento no puede admitirse cuando los
colectivos de la justicia están trabajando en estas fechas
para articular protocolos de colaboración, programas
de actuación coordinada en Comunidades Autónomas
y distintas Audiencias Provinciales y Partidos Judiciales, y
cuando, por fin, se comprueba que los profesionales de la justicia
queremos hacer del trabajo común y del consenso a la
hora de trabajar la mayor apuesta para que los ciudadanos confíen
en sus tribunales.
Por ello, nulo favor se hace a la ciudadanía en esas
críticas a la reforma penal cuando son muchos los profesionales
de la justicia que de forma silenciosa apuestan por aplicar
una reforma procesal penal, y la próxima penal que ya
se encuentra en el Parlamento, para conseguir una mayor tranquilidad
en las personas en su integridad personal y en sus bienes y
derechos.
Entendemos, así, que los que efectúan críticas
injustificadas a las reformas que son textos legales, de obligado
cumplimiento como toda ley aprobada en Cortes- deberían
reconsiderar esa actitud en razón al compromiso que todos
tenemos, cada uno en nuestra respectiva parcela de responsabilidad,
dentro del Estado o fuera de la Administración.
Por todo ello, esta Asociación Profesional, mayoritaria
en su representación de jueces y Magistrados, quiere
hacer constar su rechazo a las injustificadas críticas
a la reforma legal que se han hecho en los últimos días,
y pide unión ante el reto que tenemos todos y cada uno,
sin exclusiones, -salvo los que se quieran excluir-, para que
a partir del 28 de Abril el ciudadano tenga perfecto conocimiento
y se cerciore que el cambio de la imagen de la justicia no es
una utopía, sino una realidad que conseguiremos solo
si demostramos que sabemos asumir nuestras obligaciones y nuestras
responsabilidades. Estas últimas en negrita y en letras
mayúsculas.
ASOCIACIÓN PROFESIONAL DE LA MAGISTRATURA
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