EDITORIAL
UN NUEVO RUMBO EN LA APM

Durante los días 29, 30 y 31 del pasado mes de Octubre se celebraron en Madrid las jornadas del XIV Congreso Nacional de la Asociación Profesional de la Magistratura. Un Congreso en el que nos reunimos ciento cuarenta compromisarios para obtener unas conclusiones de las modificaciones a introducir a nivel asociativo, por un lado, y del nuevo camino que surge en la justicia española con el anhelado Pacto de Estado por la Justicia.

Estas líneas editoriales de la revista no son el lugar oportuno, por falta de espacio, para desarrollar cada una de las conclusiones obtenidas en el Congreso. Por ello, el análisis más inmediato y urgente que se puede obtener del mismo debe arrancar de la nueva filosofía del cambio que ha sido aprobada y que marca un nuevo rumbo en la APM.

 En efecto, tras seis años en el que ha ocupado la presidencia de nuestra Asociación Santiago Martínez Vares, los compromisarios presentes apostaron por la candidatura presidida por el Presidente de la Sección 15ª de la Audiencia Provincial de Barcelona, José Ramón Ferrandiz, conformando la nueva Comisión ejecutiva con nueve jueces que fueron elegidos por el sistema de listas abiertas de entre los dieciocho que formaban las dos candidaturas que se presentaban a las elecciones. De entre ellos salieron elegidos siete de la lista de José Ramón Ferrandiz  por dos de la de Santiago Martínez Vares.

Resulta indudable la dedicación que la anterior Comisión ejecutiva le ha dedicado a la labor asociativa durante los seis últimos años, tal y como así se lo reconoció personal y públicamente José Ramón Ferrándiz a Santiago Martínez Vares en el discurso previo a la elección que se produjo el día 30 de Octubre. Es cierto que se han hecho esfuerzos personales por todos los compañeros de la anterior ejecutiva en la labor de conseguir una APM más fuerte, pero también lo es, y eso no podemos negarlo, que la situación actual necesitaba de un cambio tranquilo y sereno con la presencia de nuevas ideas que revitalizaran la actual situación y que aportara aire nuevo ante los problemas actuales que exigían una inmediata solución. Eran muchas las cuestiones pendientes, pero entre ellos, no podemos negar que ha constituido una reivindicación educada y consecuente la de la necesidad de contar con una aprobación inmediata de una Ley de retribuciones. Tras poner siempre esta cuestión en último lugar de todo el capítulo de reivindicaciones profesionales por cuestiones hace tiempo obvias, el paso del tiempo ha constituido esta petición en una urgencia ante la ausencia de soluciones.

¿Cómo y por que se produce el cambio?

La vida de una asociación y de cualquier organización del tipo que sea pasa siempre por la presencia de la filosofía de la implantación del principio de la libertad de opinión y pensamiento, así como la de que exista esa pluralidad de ideas que siempre determinan que una asociación permanezca viva y que se siga enriqueciendo por las aportaciones de todos. Tenemos la fortuna con contar con la asociación mayoritaria con mucha diferencia en el número de asociados, pero más aún la tenemos con tener excelentes profesionales que están en condiciones de aportar su sabiduría personal, sus iniciativas y  los proyectos que muchas personas tienen en la cabeza y que deben trasladar a la Asociación. Se ha incidido al principio de estas líneas en el agradecimiento a la labor del comité ejecutivo saliente y a la total dedicación a una labor que ha tenido positivos frutos, pero tampoco debe olvidarse que la necesidad del cambio estaba latente en el espíritu de un gran porcentaje de asociados ante acontecimientos cercanos que habían producido una percepción negativa en el mayor número de asociados. Y la prueba de este sentir generalizado la ha constituido el cambio democrático que una nueva lista de jueces y Magistrados presentó en este Congreso y que alcanzó la mayoría a la presidencia asociativa por José Ramón Ferrándiz y su grupo de trabajo, sin presidencialismos y abierto a las aportaciones de todos.

El cambio producido demuestra que la APM está viva, que sus asociados quieren ser críticos con sus dirigentes y que quienes ocupen los cargos de la Comisión ejecutiva sepan que existe una mayoría siempre vigilante y exigente que constituye la mejor forma de que el movimiento asociativo que surgió desde el Parador de Sigüenza mantenga una llama viva. Los cambios son necesarios en la sociedad actual y la nueva Comisión ejecutiva, sin personalismos de ningún tipo y trabajando en equipo como premisa sustancial de su actuación, sabe que las bases de la APM quieren respuestas eficaces y una asociación fuerte, activa y receptiva a las nuevas ideas de la sociedad moderna.

LA NUEVA COMISIÓN EJECUTIVA DE LA APM

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