La Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Nacional ha decidido mantener en prisión provisional a Zakhar Knyazevich Kalashov, el número uno de la mafia rusa, detenido en Dubai en el marco de la «operación Avispa», de la Udyco Central de la Comisaría General de Policía Judicial.
Kalashov fue arrestado para su extradición el 10 de mayo de 2006, si bien no fue entregado a España hasta el 12 de junio de ese año. La defensa, que ejerce el ex juez de la Audiencia Nacional Javier Gómez de Liaño, entendía que había que poner al capo en libertad al haber expirado el plazo máximo de prisión preventiva -dos años-, desde su detención en mayo de 2006. La Audiencia Nacional, sin embargo, considera que no se puede contabilizar el mes que este individuo permaneció arrestado en Dubai, ya que «el individuo que es reclamado por un país se encuentra sometido a un procedimiento de extradición en el Estado requerido, se halla a disposición de las autoridades judiciales de este último, hasta el punto de que dichas autoridades y sólo ellas pueden decidir libremente acerca de la situación personal del «extraditurus» (...) estando facultadas de forma exclusiva y excluyente para acordar de la libertad de la persona reclamada con independencia absoluta de la inicial Orden Internacional de Detención».
Además, la Audiencia Nacional recuerda a Liaño que su cliente podía haberse ahorrado ese mes de detención en Dubai si se hubiera presentado voluntariamente ante el Juzgado Central de Instrucción 4, encargado de la «operación Avispa», lo que habría dejado sin efecto la orden internacional de busca y captura dictada contra él.
La defensa de Kalashov sostuvo igualmente que este sujeto no tuvo conocimiento de esa orden internacional de detención dictada el 26 de octubre de 2005. Pues bien, el 29 de mayo de 2006, es decir, antes de su entrega a España, hay una conversación entre otro capo ruso, Oleg Vorontosov, y un individuo llamado León en la que se refieren a Kalashov al decir el primero al segundo: «¿Zakhar estuvo en búsqueda y captura en ese país?», respondiendo Vorontosov: «Sí». Su interlocutor le insiste, y éste confirma la pregunta: «Sí, desde el momento en que pasó todo, sí». Para la Audiencia está claro que si Vorontosov conocía la orden de detención, Kalashov también. |